No hay forma de evitarlo: basta con mencionar o leer la palabra ninjatō (忍者刀 en japonés) para pensar inmediatamente en los ninjas. Personajes enigmáticos, dedicados a acciones encubiertas, han desatado todo tipo de fantasías y aún siguen siendo parcialmente desconocidos. Lo mismo ocurre con su equipamiento, especialmente sus armas, aunque algunas son bien conocidas. Pero ¿qué es exactamente el ninjatō? ¿Cuál es su origen? ¿Es realmente una espada japonesa que existió? Vamos a repasar todo lo que se sabe sobre esta misteriosa arma.
¿Qué es el ninjatō?
El ninjatō, también conocido como ninjaken o shinobigatana, es un tipo de arma japonesa que se diferencia en varios aspectos del katana tradicional. Esta espada es más corta, con una hoja de menos de 50 cm, y su filo es recto, sin la curvatura característica del katana.
El hecho de tener una hoja corta y recta resultaba útil, ya que el ninjatō se llevaba en la espalda durante los desplazamientos. Esto facilitaba escalar paredes y moverse en espacios estrechos, además de permitir un desenvainado más rápido.
Otra característica particular de esta espada corta es su tsuba (guardia), que suele ser cuadrada y de gran tamaño. Podía usarse como apoyo para el pie al trepar. A veces, la empuñadura (tsuka) era más larga que la hoja, permitiendo ocultar venenos o documentos secretos. El saya (vaina) también podía estar hueca, usándose como tubo para respirar bajo el agua.
La calidad del ninjatō no es comparable a la de los katanas de los samuráis. Estos últimos eran forjados por maestros artesanos que dedicaban meses a crear auténticas obras de arte. En cambio, los ninjatō eran fabricados por herreros locales sin ese nivel de destreza. Por eso, su calidad era menor. Además, los ninjas no valoraban sus armas como los samuráis, y no dudaban en abandonarlas tras una misión o usar armas de sus enemigos.
¿Era el ninjatō realmente el arma de los ninjas?
Responder a esta pregunta no es sencillo. Algunos creen que el ninjatō fue inventado durante la Segunda Guerra Mundial, mientras que otros afirman que es un arma auténtica utilizada por los ninjas. Aunque no somos historiadores, esta segunda opción nos parece más convincente. No pretendemos afirmar que sea una verdad comprobada, simplemente es una hipótesis razonable.
De hecho, armas antiguas como el tantō o el nagamaki tienen formas y tamaños similares al ninjatō. Por ello, es plausible que este fuera una variación histórica y no una invención moderna. Además, dadas las tácticas y necesidades de los ninjas, el ninjatō encajaría perfectamente en su arsenal.
El ninja: el samurái en la sombra
Los ninjas eran principalmente espías. Recolectaban información y debían enfrentarse a todo tipo de amenazas. Trabajaban como mercenarios para un daimyō (señor feudal), realizando misiones de sabotaje, infiltración o asesinato. Todo debía hacerse con sigilo absoluto, y debían poder escapar sin dejar rastro ni revelar sus secretos.
El ninja se movía en silencio, sabía camuflarse y usar el entorno a su favor. Era creativo, impredecible y siempre preparado para improvisar. Su arsenal de guerra era variado y original: por ejemplo, usaban ashiko, unas garras metálicas bajo los pies, útiles para escalar o atacar. También estaban los shuriken, pequeñas estrellas arrojadizas para distraer o herir enemigos durante una huida.
Además de estas herramientas, los ninjas también utilizaban armas más tradicionales como espadas, entre ellas, posiblemente, el ninjatō.
¿Existió realmente el ninjatō?
La respuesta es complicada y sigue siendo objeto de debate en el Japón entre historiadores. Los ninjatō que se ven en museos son reproducciones modernas, creadas a partir de la imagen idealizada del arma que usarían los ninjas: espada corta, hoja recta, tsuba cuadrada, y algunos elementos ocultos como compartimentos en la empuñadura o la vaina.
Sin embargo, hasta la fecha, ningún ninjatō ha sido registrado por la NBTHK (Nihon Bijutsu Token Hozon Kyokai), la Sociedad para la Preservación de las Espadas Japonesas, organismo oficial encargado del Museo de la Espada Japonesa en Tokio.
Existe una espada antigua llamada chokutō, cuya forma se asemeja mucho al ninjatō moderno. Tiene hoja recta tipo kiriha zukuri y una punta sin curvatura. No obstante, el chokutō data del periodo Heian (794–1185), mientras que las primeras menciones documentadas de ninjas son de 1487.
Entonces, ¿el ninjatō es un mito o una realidad? ¿Una invención de Hollywood o un arma real del Japón feudal? A día de hoy, la respuesta definitiva no existe. Hasta que se descubra un ninjatō auténtico o documentación que confirme su uso, el misterio continuará.
Sea cual sea tu conclusión personal, lo cierto es que tanto el ninjatō como los ninjas seguirán alimentando los relatos históricos japoneses, películas y mangas por muchos años más.







